Perú, 13 de abril del 2021 | Hora: 4:46 pm

Lambayeque en colapso total por crisis sanitaria

A fines de abril del año pasado, el Hospital Regional de Lambayeque colapsó debido al incremento de fallecidos por Covid-19 que registraba hasta ese momento la región.

En casi un año, la población se sometió a una cuarentena y luego al desconfinamiento con el fin de reactivar la economía. El número de camas UCI en los hospitales se incrementó y tres plantas de oxígeno se instalaron en Chiclayo Ferreñafe.

Sin embargo, no hubo inversión para mejorar la infraestructura y logística de los centros de salud. Ahora, el sistema sanitario vuelve a colapsar y el gobierno regional pide ayuda al Estado.

Solicitud

El oficio enviado el último sábado por el gobernador regional Luis Díaz Bravo al Ministro de Salud, Óscar Ugarte, resume con algunos datos la actual crisis sanitaria.

Según los reportes de Geresa, la región pasó de 536 paciente infectados en la primera semana de febrero a 2282 en la última semana de marzo.

Casi en simultáneo, el número de fallecidos por esta enfermedad se incrementó de 280 a 416 defunciones en los dos últimos meses.

A la fecha, el Hospital Regional, la clínica privada BM y los hospitales Luis Heysen Inchaústegui y Almanzor Aguinaga Asenjo de Essalud tiene el 100% de sus camas UCI ocupadas (un total de 107, entre estos cuatro establecimientos), y existe una lista de pacientes en espera que necesitan ventilación mecánica.

Lo mismo ocurre en el Centro de Atención Temporal (CAT) del distrito de La Victoria donde ninguna de 32 camas UCI está disponible.

El súbito incremento de contagios también se evidencia en las atenciones registradas en el área de Triaje de este centro temporal y en el Hospital Regional: 179 en enero, 276 en febrero y más del doble (615) en marzo pasado.

En este contexto, el gobernador regional solicitó que se califique a la región en nivel de alerta extremo y se restrinja el ingreso y salida de la población.

Asimismo, que el Minsa envíe plantas generadoras de oxígeno móvil, concentradores de oxígeno de uso hospitalario y más presupuesto para contratar personal en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) así como para el pago de horas complementarias a los médicos.

La respuesta del ministerio llegó ayer con la donación de 50 balones de oxígeno -que serán enviados al CAT de La Victoria y al Hospital Docente Las Mercedes- y 7 camas UCI equipadas para el Hospital Regional.

El resto de requerimientos del gobernador, por supuesto, siguen pendientes. Por ello, el presidente de la Federación Médica, Paul Larrea, exhortó a las autoridades regionales a modificar su estrategia.

“Siempre vamos a necesitar más si enfrentamos al virus en el tema hospitalario. El tema aquí es reforzar el uso obligatorio de la mascarilla, y hacer la contención (de casos positivos) en el primer nivel de atención”, expresó.

Para Larrea Alvarado, se necesita el apoyo de los municipios para controlar el cumplimiento de los protocolos sanitarios. “Los municipios son el gran ausente de todo nivel de responsabilidad”, enfatizó.

Otro aspecto que lamentó es que no se sancione a los responsables del proceso de compra de dos plantas de oxígeno que se terminaron anulando para el Hospital Belén de Lambayeque y el Hospital Referencial de Ferreñafe.

“Me refiero a sanciones a todo nivel porque Minsa tiene un convenio con la Universidad Nacional de Ingeniería para dos plantas móvil que nunca llegaron”, reiteró.

Inoperatividad en Essalud

En junio del 2020l, el Centro de Investigación de Ingeniería Médica de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) inició oficialmente el proyecto MASI para diseñar y fabricar ventiladores mecánicos de emergencia.

Desde entonces, el proyecto ha entregado estos equipos a hospitales de Lima, Iquitos, Puno y Lambayeque, aunque en esta última región están inoperativos.

La Defensoría del Pueblo comprobó que en febrero de este año, el Hospital Luis Heysen recibió 8 ventiladores mecánicos.

El comisionado de la Oficina Defensorial de Lambayeque, Carlos Ching Castañeda, explicó que el Proyecto Masi ofreció capacitación a este hospital para el uso de los equipos, pero solo un médico participó en esta actividad.

La Red Asistencial de Essalud explicó a la Defensoría que el personal del área UCI se niega a utilizar los ventiladores debido a observaciones técnicas.

Sin embargo, el Seguro Social insiste en que esos detalles ya fueron subsanados y son los trabajadores de salud quienes se rehúsan a implementar los equipos.

“Son equipos construidos en Perú, pero ellos mencionan que no brindarían las condiciones seguras. Sin embargo, estos ventiladores tendrían que ser utilizados para los pacientes de Covid-19”, explicó el comisionado.

La Defensoría ha solicitado a la Superintendencia Nacional de Salud que intervenga en el hospital para verificar si existen las condiciones para el uso de estos ventiladores.

Su implementación resulta urgente pues se ha documentado el caso de un paciente con insuficiencia respiratoria grave y sus familiares han solicitado acceder a uno de estos ventiladores.

Según el representante de la Defensoría, los familiares han expresado que están dispuestos a firmar los documentos que sean necesarios para el uso de este equipo pero la autorización del hospital está paralizada.

“Exhortamos al personal de UCI del hospital a deponer esta actitud de no usar los equipos. Lo que queremos es que se verifique las condiciones para su operatividad”, sostuvo Ching Castañeda.

De acuerdo al Proyecto MASI el prototipo diseñado por la PUCP incluye “las características mínimas necesarias que un ventilador debe tener”.

Entre ellas, diferentes modos de operación que un paciente con Covid19 necesita durante las etapas críticas de la enfermedad.

Además, ofrece tres modos de ventilación según el estado de cada paciente y una pantalla interactiva que permite monitorear su evolución.

DIARIOCORREO.PE